Be-vet

Herramientas

Escala BIOARTH digital de la valoración del grado de osteoartrosis





Escala BIOARTH

Escala BIOARTH funcional de la cadera

INTRODUCCIÓN

Las escalas de valoración funcional son ampliamente utilizadas en medicina humana, no así en medicina veterinaria donde aún no existen escalas funcionales validadas para poder examinar de una manera objetiva la limitación funcional en perros.

Existen algunas propuestas de escalas funcionales utilizadas con más o menos consenso en diversos centros veterinarios como es el caso del Alameda East Veterinary Hospital (Colorado, USA) que utilizaba como herramienta el "Functional Questionnaire"1, que rellenaban los clientes con la asistencia del veterinario o fisioterapeuta (en la gran mayoría de casos esto era necesario) y estaba especialmente indicada para perros seniors o geriátricos. Constaba de 27 puntos y se dejó de utilizar en el centro de origen por ser excesivamente largo y poco fiable. En Argentina se hizo un protocolo de valoración de la artrosis en perros que comprendía tanto la valoración de la movilidad como la valoración propia de la articulación afectada: inflamación, dolor, rango de movilidad y crepitación. La valoración también servía para testar la eficacia de los tratamientos administrados a perros artrósicos.

1. Millis D. et all. Canine Rehabilitation and Physical Therapy. Saunders. 2004

Tal como se ha comentado, en medicina humana existen diversas escalas que cubren objetivos diversos, algunas como el Test "get up and go" se utiliza habitualmente para la evaluación global de la movilidad, otras como el Índice de Barthel se utiliza para valorar más específicamente la independencia funcional de un paciente, mientras que para el control de una articulación en concreto se usa el Test de Install en la rodilla. Estas escalas están validadas, y cuentan con una amplia aceptación por las autoridades médicas y son también utilizadas para la evaluación de secuelas en medicina forense.

Nuestra escala Bioarth de valoración funcional de la RODILLA, CODO y CADERA pretende ser una herramienta práctica para valorar los diferentes problemas funcionales que afectan a dichas articulaciones, mediante un sistema ordenado y sistematizado de puntuación. Esta escala no pretende sustituir ningún otro procedimiento diagnóstico, si no ser otra herramienta válida que nos ayude tanto en la evaluación inicial del paciente como para conocer su evolución en el tiempo.

Es importante destacar que las escalas funcionales no evalúan enfermedades, ni tan siquiera articulaciones, evalúan funcionalidad; que en última instancia es lo que valora el cliente y agradece el perro.

CÓMO UTILIZAR ESTA ESCALA

La evaluación de la limitación funcional mediante esta escala debe ser realizada por un veterinario o fisioterapeuta especializado en animales de compañía. La valoración funcional en muchas ocasiones puede ofrecer diferentes resultados a pesar de tener signos radiológicos similares, ya que la severidad de las lesiones y la limitación funcional no tienen por qué evolucionar paralelamente. El examen funcional es un parámetro esencial para conocer el estado del sistema osteoarticular y su evolución, y debe ser complementado con un examen radiológico y una adecuada exploración física.

En esta escala se establece un sistema de puntuación (de 0 a 3 o de 0 a 2 según los casos) para cada uno de los 12 parámetros a examinar. Tras esta evaluación, podremos conocer el estado de los 3 parámetros funcionales básicos: limitación funcional, movilidad articular y atrofia muscular.
  1. Limitación Funcional

    En este primer bloque pretende valorarse la limitación funcional de la articulación afectada mediante un sistema de puntuación que cuantifica los cambios de postura, cojera (éstos puntos deben ser evaluados por un veterinario o un fisioterapeuta especializado en animales de compañía) y de resistencia a la marcha y al juego (los puntos 5 y 6 pueden ser contestados directamente por el propietario). Es aconsejable disponer de un tramo de escaleras largo para poder comprobar los puntos 7 y 8.

  2. Movilidad articular

    En este segundo apartado se pretende valorar las limitaciones de movilidad articular, RANGO DE MOVILIDAD (ROM - Range of movement), si existe pérdida en los grados de flexión y extensión de la articulación estudiada y si se produce dolor al realizar esta valoración. El goniómetro es el instrumento básico para realizar exámenes del rango de movimiento de las articulaciones y en medicina canina existen evidencias de su valor diagnóstico y en la validación de resultados respecto a otras mediciones como puede ser la radiología.

    Debemos hacer coincidir el centro del goniómetro con el centro de la articulación que se desee valorar, y el centro de los brazos del goniómetro con la línea media de la diáfisis de los huesos subyacentes a la articulación. El valor se nos da en grados, se entiende por 0º cuando los dos brazos coinciden entre sí y 180º en el momento de máxima separación.

    En goniometría siempre buscamos valores máximos de flexión y extensión dentro del arco libre de dolor, los extremos pueden conllevar cierta molestia (a veces por tensión de los tejidos blandos: músculos, tendones, ligamentos y cápsula articular) pero nunca un dolor agudo.

    La exploración goniométrica debe ser siempre efectuada por el mismo operador, aunque las diferencias de medida entre distintos operadores no deberían superar los 2-3 grados.

    El rango de movilidad considerado normal por la bibliografía especializada es:





  3. Atrofia muscular

    Para poder realizar una buena valoración de la evolución de la atrofia muscular es necesario usar una cinta métrica para comparar la extremidad afectada con el miembro contralateral (siempre que éste no está afectado, fig. 4).

    Para medir el perímetro muscular de un miembro, debemos situar al perro en estación, con apoyo del miembro si es posible o en su defecto en completa extensión. El animal debe estar relajado (preferiblemente no utilizar sedación) y lo ideal sería con la extremidad rasurada, si no es así debemos anotarlo y tenerlo en consideración. Para poder realizar la valoración siempre desde el mismo punto, debemos tomar como referencia una prominencia ósea: polo superior de la rótula o trocánter mayor para miembros pelvianos, el olécranon si hacemos miembros torácicos. Tomaremos la medida exacta desde la prominencia ósea hasta el punto de medición, aproximadamente entre el tercio superior y el tercio medio de la diáfisis humeral o femoral. Debemos anotar esta medida y realizar las futuras mediciones en el mismo punto exacto.

    Es importante respetar estas consideraciones pues muchos son los factores que pueden alterar la medición: punto inicial de la medición, posición de la extremidad, tensión o relajación del animal, longitud del pelo o el crecimiento de éste durante el período de rehabilitación2.

    2. Millis DL, Scroggs L, Levine D, Weigel J, Proceedings of the First International Symposium on Rehabilitation and Physical Therapy in Veterinary Medicine, pp. 157, 1999